martes, 14 de junio de 2011

Resumen del marco histórico y social del Renacimiento y del Barroco

EL MARCO HISTÓRICO DE LOS SIGLOS DE ORO
1. CARACTERÍSTICAS DE LA ÉPOCA (S. XVI)
El Renacimiento nació en el norte de Italia a mediados del s.XIV, y desde allí se difundió por otros países de Europa hasta consolidarse en el s.XVI.
En España, el dominio aragonés en Nápoles (1442) permitió entrar en contacto con el mundo italiano desde mediados del s. XV; sin embargo, el Renacimiento no llegó a desarrollarse plenamente hasta los reinados de Carlos I y Felipe II.

1.1.    ASPECTOS POLÍTICOS, SOCIALES Y ECONÓMICOS
El siglo XVI en España está marcado por la estabilidad política, la paz interior (salvo disturbios localizados) y la abundancia de oro y plata procedentes de América.
En esta centuria, España se erigió en potencia mundial, con inmensas posesiones territoriales en Europa, en América e incluso en Asia (Filipinas).
Durante estos años, Castilla vivió una fase de crecimiento económico y demográfico, fue la sede y el centro del Imperio, y el reino que lo proveyó de recursos, soldados, diplomáticos y funcionarios.
Junto ese esplendor, en España había también miseria y hambre, como lo atestigua el auge de la novela picaresca en esta centuria. La sociedad renacentista seguía siendo estamental.
Por otro lado, se produjo un aumento considerable de comerciantes, artesanos y funcionarios,
En este período destaca el desarrollo de las ciudades y el incremento de la población urbana (Sevilla, Valladolid, Madrid…), pero las actividades agrarias siguieron teniendo gran importancia en la economía de la época.

En España, los últimos años de los Reyes Católicos (1469-1516) y el reinado de Carlos V (1519-1556) se caracterizaron por el desarrollo del programa cultural del humanismo y por la llegada de importantes corrientes artísticas y filosóficas procedentes de Europa, en especial de Italia.

Con la invención de la imprenta, que llega a la Península a mediados de la década de 1470, se incrementa la difusión de la literatura y nace un incipiente mercado editorial.
Durante este siglo de hegemonía española en Europa, vamos a distinguir dos etapas: el reinado de Carlos I, en la primera mitad del s.XVI, y el reinado de Felipe II, en la segunda mitad de siglo.

1.1.1.         Reinado de Carlos I
Este monarca, nacido en Gante (Países Bajos), era hijo de Juana la Loca y de Felipe el Hermoso. De sus abuelos maternos, los Reyes Católicos, recibió los reinos hispánicos, con las nuevas tierras descubiertas en América, y de sus abuelos paternos heredó los Países Bajos, Austria y el derecho a ser elegido emperador de Alemania, como así sucedió. Gracias a este conjunto de herencias, Carlos I de España y V de Alemania se convirtió en el fundador de una monarquía con dominios en diversos continentes.
                                                                                                                
Carlos I tuvo un reinado tranquilo en cuanto a la política interior. Sin embargo, su política exterior estuvo llena de enfrentamientos bélicos. Fueron especialmente graves en Alemania, donde había surgido el problema de la Reforma protestante.
A pesar de estas dificultades, el reinado de Carlos I fue un periodo de apertura cultural, intelectual y artística respecto a las corrientes europeas, especialmente de aquellas que procedían de Italia.


1.1.2.      Reinado de Felipe II
A mediados del s.XVI, la Iglesia Católica había iniciado un movimiento de renovación religiosa, denominado Contrarreforma, y había celebrado el concilio de Trento para frenar el Protestantismo. Sin embargo, las ideas de la Reforma protestante, tanto las luteranas como las calvinistas, se propagaban en gran parte de Europa,
Felipe II no había heredado los territorios austriacos ni el título de su padre. Sin embargo sus dominios fueron extensísimos: recibió los territorios españoles, peninsulares y americanos, y los Países Bajos; posteriormente incorporó, en el año 1580, el reino de Portugal con su inmenso imperio de ultramar.

El Protestantismo se había extendido ya en Holanda, por la zona norte de los Países Bajos; Felipe II, con el pretexto de que las ideas protestantes no se difundieran en la península ibérica, fomentó una actitud de aislamiento ideológico y de duro control religioso por parte de la Inquisición. Debido a esta razón, durante su reinado apenas existieron las influencias de corrientes artísticas y culturales procedentes de más allá de los Pirineos.


1.2.    REFORMA Y CONTRARREFORMA
En el s.XVI se produjo en Europa un movimiento de renovación espiritual entre cuyas manifestaciones se incluye la Reforma, que dio lugar al protestantismo.
Dicho movimiento acentuaba la experiencia religiosa individual, la búsqueda de Dios por el amor y los valores evangélicos, Las ideas que más repercusión tuvieron en España fueron las de Erasmo de Rótterdam, que defendía una religiosidad interior, la reforma del clero y el regreso a la Biblia, pero sin cuestionar la autoridad de la Iglesia de Roma. El erasmismo sólo prendió entre grupos minoritarios y fue perseguido
En respuesta a la Reforma, desarrolló la Contrarreforma. La Iglesia católica convocó el Concilio de Trento, que fijó los principios del catolicismo y estableció las medidas de renovación.
En 1559, la Inquisición publicó el llamado Índice de libros prohibidos (que incluía obras protestantes, libros de Erasmo, literatura espiritual en lengua romance así como obras de teatro y El Lazarillo), y a los españoles se les prohibió estudiar en universidades extranjeras.


1.3.    LA IDEOLOGÍA RENACENTISTA
Ya desde el s.XV, pero sobre todo durante el s.XVI, va desapareciendo la visión medieval del mundo. Tal evolución trae como consecuencia una nueva forma de ver la vida, que tendrá como características fundamentales las siguientes:

·         Creencias colectivas: En una sociedad donde el miedo y lo sagrado impregnaban la vida cotidiana, se extendieron creencias que confundían lo religioso y lo mágico: la intervención del demonio y las brujas, la existencia de milagros, apariciones, revelaciones… En estos años se intensificó también la avidez por las reliquias.
Otro de los valores imperantes en la época fue la limpieza de sangre, que consistía en no ser descendiente de judíos o musulmanes
Con este valor se relacionaba el sentimiento de la honra, que consistía en la apreciación pública de los méritos de una persona. Para la nobleza era un privilegio de su clase, aunque también la reclamaron otros grupos como la burguesía o los campesinos ricos.
·         Separación entre lo natural y lo sobrenatural. Si los poetas medievales escribían a la par poesías amorosas, morales y religiosas, los poetas del Renacimiento deslindan lo mundano (poesía amorosa de Garcilaso de la Vega) y lo divino (poesía religiosa de San Juan o Santa Teresa).
·         Antropocentrismo. En el Renacimiento ya no es Dios el centro de la cultura, como lo era en la Edad Media, sino que lo es el hombre; éste se siente capaz de inventar, de disfrutar de la vida en la tierra, sin dejar de ser creyente. Se pasa, pues, del Geocentrismo medieval al Antropocentrismo.
·         Humanismo. Se conoce como Humanismo el movimiento intelectual dirigido al estudio de los textos grecolatinos y del mundo clásico en general. Este movimiento comienza en Italia durante el s.XIV y los estudios de humanidades (gramática latina, retórica, literatura, historia, filosofía…) se propagan en sus universidades.
En España, el Humanismo suscita el deseo de ennoblecer la lengua y hacerla idónea para el cultivo literario. Es el momento en que penetran en nuestro idioma gran cantidad de términos procedentes del latín (cultismos).
Debe tenerse en cuenta que en la difusión del Humanismo tuvo una importancia capital la invención de la imprenta por el alemán Guttenberg. Esta innovación facilitó la difusión de los textos humanísticos.
·         Neoplatonismo. Apoyados en esta doctrina filosófica, intentan descubrir la belleza oculta en la naturaleza. Esto supone una idealización tanto del paisaje como del hombre, porque la contemplación de la belleza oculta en ellos produce la elevación del espíritu.


2.       CARACTERÍSTICAS DE LA ÉPOCA (siglo XVII)

                              ÉPOCA  DE   CRISIS
CRISIS
POLÍTICA
Ø  Reinados DE Felipe III, Felipe IV y Carlos II : dejan el poder en manos de los validos (duque de Lerma, conde duque de Olivares) que ejercen gran influencia política, deteriorando así el poder real.
Ø  Pérdidas militares: Guerra de los 30 años, sublevaciones en Cataluña y Portugal.
CRISIS
ECONÓMICA
Ø  Problemas por la financiación de las continuas guerras.
Ø  Excesivos gastos de la corte.
Ø  Reducción del oro de América.
Todo lo anterior llevará al Estado a sucesivas quiebras y al incremento de las diferencias entre los distintos grupos sociales:
-       La nobleza sigue despilfarrando y acentúa sus privilegios.
-       El pueblo incrementa sus penurias. Emigran del campo a la ciudad. Aumenta el número de mendigos e individuos marginales.
-       La burguesía apenas existe, pues quien tenía poder económico compraba tierras para ascender.
CRISIS
IDEOLÓGICA
Ø  Se acentúa el pesimismo y el desengaño.
Ø  La vida es vista como fugaz y efímera. Se exaltan la vida y las emociones. El hombre barroco también las presenta negativamente, lo que llena de contrastes sus obras.



                            CULTURA Y LITERATURA BARROCA
Ø  La crisis coincide con el esplendor artístico del Barroco.
Ø  La cultura aporta entretenimiento y diversión, pero también transmitía una ideología (fanatizando los privilegios de la monarquía y la nobleza).
Ø  Mecenazgo de una minoría con afán propagandístico.
Ø  La cultura barroca se nutre de materiales heredados.
Ø  Se intensificaron, mezclaron y retorcieron los elementos renacentistas.
Ø  Se incorporan temas derivados del clima pesimista.
Ø  La literatura barroca: Buscan  sorprender al lector. Recurren al ingenio para interpretar las palabras. Los textos buscan la dificultad: el concepto.